Las mujeres envejecemos de manera diferente a los hombres.

El cuerpo humano no deja de cambiar con el paso de los años y nuestra genética es uno de los factores que influyen en estos cambios, también influyen negativamente los llamados

FACTORES EXTERNOS como por ejemplo:

  • El tabaco, el alcohol
  • El sedentarismo
  • La mala alimentación
  • El exceso de sol
  • No descansar de forma adecuada
  • El estrés

Además hay otros FACTORES INTERNOS o FISIOLÓGICOS como:

  • Los embarazos
  • Los ciclos menstruales
  • Las hormonas
  • La lactancia

Veamos algunas de las características más importantes de los cambios que se producen en tu cuerpo durante cada década de tu vida.

A tus 20 años

Es una etapa de la vida en la que, si te sobra, se puede perder peso con facilidad y en la que, haciendo ejercicio, vemos resultados muy rápidamente. El cuerpo está lleno de energía.

La forma del cuerpo puede ser más esbelta ya que puede haberse adelgazado desde los últimos años de la adolescencia y han aparecido las curvas típicas de la mujer. Por todo ello la percepción corporal que se tiene de una misma mejora.

Es el momento perfecto para tomar buenos hábitos de ejercicio, porque en este momento de la vida el metabolismo es rápido y tenemos una gran cantidad de masa muscular, lo que hará que sea fácil adaptarse al deporte.

A medida que avanzamos hacia los 30 años, se hace más difícil lograr el mismo resultado. La mejor manera de reducir los síntomas que llegarán más adelante en la menopausia, es hacer ejercicio y no abusar del azúcar y el alcohol.

A estas edades también se pueden notar síntomas del envejecimiento prematuro de la piel por varios motivos  como una vida social muy agitada, o los malos hábitos alimenticios, la exposición al sol deja huella y puede incluso provocar que aparezcan arrugas y afecta a la capacidad de producir melanina y a la capacidad de los fibroblastos para producir colágeno y elastina. Es importante protegerse del sol a los 20  por que si no, nos pasará factura y el bronceado se convertirá en manchas y arrugas a los 30 o 40.

Hacia el final de la década, y en la posterior, la mujer pierde el brillo que tenía en la piel durante la adolescencia y por eso recomendamos empezar a tratar la piel utilizando ciertos cosméticos como: cremas hidratantes, y más tarde cosméticos a base de alfahidroxiácidos.

Se debe comer alimentos ricos en proteínas y de buena calidad, cereales integrales, verduras y frutas oscuras, así como dormir bien y tomar algunos suplementos clave como antioxidantes y algún complejo multivitamínico o aceite de pescado.

El impulso sexual es alto, ya que los niveles de hormonas son elevados y la fertilidad está en su apogeo. Entre los 15 y los 25 años, la probabilidad de quedarse embarazada es de un 40%. Por eso, se debe tener muy en cuenta el uso de métodos anticonceptivos, para evitar embarazos no deseados. Además hay que tener mucha precaución con las enfermedades infecciosas.

Debido a los altos niveles de hormonas, los calambres, la irritabilidad y los pechos sensibles durante el ciclo menstrual pueden llegar a ser mucho más perceptibles y también los síntomas del síndrome premenstrual se acentúan. Tomar un suplemento puede aliviar los síntomas, por ejemplo el aceite de onagra puede ayudar con la sensibilidad de los senos.

A tus 30 años

Los niveles de hormonas en la mujer, tienden a equilibrarse. Esto significa que la mayoría de los cambios que le suceden a su cuerpo son influenciados por el estilo de vida.

Empieza a perderse el tono muscular y este proceso, se va pronunciando más conforme pasa el tiempo hasta aparecer la atrofia muscular. En este punto muchas mujeres comienzan a mirarse en el espejo y a pensar que no están tan tonificadas como solían estar. Es muy importante hacer deporte de resistencia y pesas para ayudar a combatir esta atrofia muscular.

Existe el mito de que las mujeres empiezan a aumentar de peso durante estos años, pero esto depende más de su estilo de vida que su edad. Una vida sedentaria haciendo un trabajo estático, puede provocar un aumento de peso. Es más, altos niveles de estrés pueden influir en los niveles de hormonas y hacer que se engorde más de la cuenta. Cuando nos estresamos, nuestras hormonas hacen pensar al cuerpo que tiene que acumular reservas para protegernos, lo que puede hacer que acumule en exceso.

El metabolismo empieza a ralentizarse y su cuerpo tardará más en recuperar el peso anterior, por ejemplo, después de un embarazo. La mayoría de mujeres que tuvieron hijos después de los 30 (la gran mayoría, puesto que la media de edad se sitúa en los 32), dicen que nunca recuperaron de nuevo su cintura después de tener al bebé.

Las madres que están activas después del parto, tienen más posibilidades de recuperar su anterior figura, que las que vuelven a un trabajo o una vida sedentaria. Es entonces cuando muchas mujeres empiezan a tener problemas de peso.

La cara se vuelve más delgada y comienza a relajarse debido a suave y progresiva pérdida de volumen en las mejillas de la cara y también porque a partir de los 30 desciende  la producción del colágeno y la elastina. Como consecuencia empiezan a aparecer arrugas de expresión en ciertas zonas, como el entrecejo o el área lateral de los ojos (patas de gallo). Las bolsas y las patas de gallo están a la orden del día, por lo que recomendamos además  de utilizar a parte de cremas hidratantes con  alfahidroxiácidos, vitamina C y niacinamida, tratamientos como la exfoliación suave ó resurfacing con Laser,  para las arrugas de expresión incipientes  se debe comenzar con sesiones distanciadas de neuromodulación con botox.

También puede que aparezca acné adulto. El estrés, la contaminación que tapona los poros, la falta de higiene, la sensibilidad de la piel a los cambios hormonales, la falta de higiene, trastornos como el ovario poliquístico o el uso de cosméticos demasiado grasos, pueden contribuir a su aparición, pero existen tratamientos para eliminarlo o reducirlo.

A tus 40 años

Se producen cambios en el cuerpo, por ejemplo la grasa de glúteos y piernas aumenta y la del abdomen se distribuye y aumenta descolgándola, aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, disminuyen aún más la masa muscular y aumenta la flacidez en brazos y piernas, sobre todo si no se realiza ejercicio físico.

Las articulaciones pueden empezar a molestar esto puede ser un signo de degeneración articular, la forma más común de la artrosis. La superficie de las articulaciones se daña y no se mueve tan suavemente como debería sobretodo a las de personas que tienen una genética con enfermedades de este tipo, obesidad o una lesión articular previa.

Los discos intervertebrales se van comprimiendo, por lo que es normal que se disminuya en altura unos centímetros y aumenten los dolores de columna, también puede ser que aparezca la osteoporosis (pérdida de masa ósea). Por ello es muy importante que se tomen suplementos de calcio para fortalecer los huesos.

A partir de los 40 años, se eleva la tendencia a padecer hipertensión y colesterol, patologías que también se observan en los hombres.

Los rasgos faciales cambian y la estructura de los rostros puede cambiar de forma bastante significativa a partir de los 40 años. Puede perderse parte del volumen de la cara por la pérdida de grasa. La nariz tiende a bajar, también puede verse afectada y. Los labios pierden volumen y la estructura facial puede verse afectada por la pérdida ósea y esto deja a las mujeres con los ojos hundidos y el aumento de la flacidez.

La piel pierde firmeza y elasticidad y empieza a aparecer descolgamiento y manchas. RECOMENDAMOS  para ello tratamientos como el IPL 560 para eliminar manchas y pigmentaciones, Neuromodulación con Botox para las arrugas de expresión de la frente,entrecejo y patas de gallo y nuestro tratamiento estrella para combatir la flaccidez y descolgamiento de las mejillas y ojeras, el sembrado con nuestras propia grasa procesada y  enriquecida con FSV,  nuestras propias células madre  que regeneraran progresivamente nuestra piel y tejidos blandos de la cara.

Pueden aparecer síntomas pre-menopáusicos y pueden ser un duro golpe para muchas mujeres. No esperan ver síntomas de la menopausia hasta los 50, pero la verdad es que algunas mujeres los experimentarán mucho antes. El cuerpo en una mujer tiene un número determinado de óvulos y cuando se terminan empiezan a aparecer los síntomas de la menopausia: sofocos, irritabilidad, dificultad para dormir, sequedad vaginal, ausencia de menstruación, etc.

La líbido puede estar disminuyendo, lo que podría ser debido a niveles hormonales más bajos, o simplemente por cansancio acumulado.

RECOMENDAMOS para ello tomar complejos comprimidos y/o perlas de Omega3  además vitamina C,  a dosis que se le recomendará para esta época de la vida.< Alimentos como el pescado, nueces y semillas, serán nuestros grandes aliados. Podemos incorporar fitoestrógenos como la soja germinada, las lentejas y los garbanzos o las semillas de lino, ya que tienen propiedades que contribuyen al equilibrio hormonal. También podemos tomar un complejo multivitamínico con magnesio y calcio.

La mejor manera de reducir todos estos síntomas es una buena alimentación, hacer ejercicio, descansar bien y controlar el azúcar, el alcohol y el trabajo.

A tus 50 y 60 años 

Durante los 50 años se entra en la menopausia y no hay directrices claras, cada mujer tiene diferentes experiencias. La menopausia es la ausencia de menstruación durante más de 12 meses y se debe al cese permanente de la función folicular. La mayoría de los cambios en el cuerpo de una mujer, durante esta década, están relacionados con la menopausia.

En esta época continúa la alteración de la distribución de la grasa corporal y las mujeres experimentan un aumento de peso alrededor del estómago debido a que el metabolismo se ralentiza y a la disminución de los niveles hormonales.
Disminuye, más todavía, el tono muscular y se deterioran los huesos y las articulaciones, apareciendo problemas de artrosis o de osteoporosis. La debilidad de los huesos no afecta por igual a todas las mujeres, hay quien tiene síntomas o hay quien no los tiene. También es normal que aumente el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

Empeora el aspecto de la piel ya que se vuelve más fina y pierde elasticidad e hidratación, por la bajada de estrógenos que se produce en este momento. Esto hace que se intensifiquen las arrugas, se remarquen las ojeras y bolsas de los párpados y se produzca mayor descolgamiento facial.

RECOMENDAMOS Neuromodulación  con Botox en la zona de la frente, entrecejo y patas de gallo exclusivamente, Lipoinjerto con Nanofat en ojeras y 1/3 medio facial y SMAS lift en zona de mejillas y/o cuello.

En algunos casos se experimenta una pérdida de interés por el sexo, debido a los cambios hormonales, a una disminución en los niveles de estrógeno o a una posible sequedad vaginal que puede producir dolores durante las relaciones.

Es normal sentirse un poco baja de moral en algunos momentos a estas edades y puede que esas sensaciones estén producidas por los cambios hormonales rápidos de la menopausia, llegando en algunos casos a producir ansiedad, depresión y bajo estado de ánimo. También pueden influir los cambios en el estilo de vida o en la dinámica familiar, por ejemplo los hijos pueden haberse ido a vivir lejos.

Para prevenir todos estos efectos de la menopausia…

RECOMENDAMOS hacer deporte ya que el ejercicio regular es esencial para mantener las endorfinas altas, un peso saludable y unos huesos y articulaciones fuertes, también aclimatar el cuerpo reduciendo la temperatura corporal con ropa ligera y tomando bebidas frías y hacer ejercicios de respiración controlada. Es muy importante una nutrición adecuada, hacer ejercicio en la medida de lo posible y acudir a las revisiones ginecológicas y otros chequeos médicos.

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